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anhavel

Anhavel

Anhavel
Joven Marcado
Anhavel Clase:
Clérigo
Raza:
Humano
Género:
Masculino
Nacimiento:
1904 (1297 D.bA)
Fallecimiento:

Lealtad:
Imperio
Relacionados:
Enheriel (Padre)
Inhiviel (Abuela)
Vhoiez (Abuelo)
Anhavel

Descripción física y personalidad

Cabellera extensa y rizada, tapada siempre por su corona, heredada de sus antepasados y la reliquia familiar más preciada en posesión del joven clérigo. Una cicatriz cubre su ojo derecho, cegando en gran medida la visión periférica de Anhavel. De alta estatura y cuerpo robusto, pero ágil como una liebre. Su ojo izquierdo, es de color celeste, tan claro como las aguas que rodean las murallas de Banderbill. Es extrovertido, con sus cercanías, pero suele prejuzgar a quien no conoce. Posee grandes conocimientos de las artes curativas, pero hará dañó a cualquiera que atente contra su vida o la de su gente.

Inicios del personaje

Anhavel proviene de una extensa familia que sirve al imperio desde hace cientos de años. Nació en la ciudad de Banderbill, mas precisamente en la casa numero seis. Durante su nacimiento, su madre falleció, dejando al padre de Anhavel con un gran peso. Al pasar los años, Enheriel sobrellevó bien la situación, criando así un sano y fuerte hijo, sin la ayuda de nadie. A la pronta edad de Diez años, comenzó a interesarse en el trabajo de su padre, tomándolo como su ídolo, él veía como su padre curaba las heridas de los enfermos y los ayudaba a sanar, comenzó a practicar a escondidas en las afueras de los barrios bajos, hasta que fue descubierto por su padre, quien se enorgulleció de que su hijo quisiera seguir con la tradición familiar.

Historia intermedia

Al cumplir los dieciséis años de edad, Anhavel decidió emprender su propio camino y fugarse de su hogar tras las murallas de Banderbill. Con los conocimientos que inculcó en él su padre durante los duros años de entrenamiento, se sintió seguro para avanzar sin mirar atrás. Dejó solamente una nota que decía:
“Padre, mi alma no descansará en paz hasta descubrir la vida fuera de estas murallas, ¿Regresaré? Esa es una pregunta que nadie puede contestar.”
Navegó mediante los fríos mares congelados de las costas reales, hasta llegar a un lugar lleno de nieve, donde halló una cueva. Encendió una fogata y decidió quedarse allí, luego de varios días sin comer, aceptó que no era un buen lugar para su refugio. Pasó un año entero sobreviviendo y aprendiendo de la naturaleza, combatiendo con criaturas terroríficas, al volver a casa, ya no era el mismo, esa llama de inocencia que flameaba dentro de su alma, se había extinguido, él se había vuelto un hombre. Al regresar, su ojo había sido totalmente cubierto por una cicatriz, causada en una feroz batalla entre Anhavel y un Oso polar, en la que resulto vencedor el Clérigo, utilizando sus pieles para sobrevivir al Frió seco de la Peninsula Boreal.

Presente, aspiraciones a futuro

A día de hoy, con su padre muerto y su vida solitaria, reside en Banderbill, en la casa que heredó de sus antepasados. Suele hacer reuniones abiertas para los protectores del emperador Etaren, donde hablan sobre las historias del Imperio y sus días de gloria. Su cabeza vive en una constante presión por su familia, la cual no debe defraudar, volviéndose un clérigo reconocido y procreando para seguir la tradición familiar. Piensa pertenecer a la Sagrada Orden algún día, pero piensa que aún no está listo para ingresar, que debe aprender ciertos aspectos de la batalla antes de aspirar a semejante desafío.

anhavel.txt · Última modificación: 2017/07/13 13:31 por nertaril